Mi verdadero propósito

Mi verdadero propósito 16 marzo, 20182 Comments

Mi verdadero propósito

Esta es una historia que ocurrió en invierno de 2017, mientras me encontraba en el Estado de Florida, Estados Unidos. Mi nombre es Andrés Bezares Ristori, tengo 23 años y estudio la Carrera de Medicina.
Como dijera Lao Tzé: “Todo viaje de mil millas comienza con un primer paso”. Así comenzó la aventura de mi última semana de colportaje en Florida. Tomé un avión dispuesto a vivir una ventura nueva, que me permitiera conocer personas, lugares y desarrollar el emprendimiento que en los últimos años he llevado a cabo: colportaje.
Sabía que Dios tenía un plan para mi vida, pero ya habían pasado tres semanas y los recursos no eran los necesarios para regresar a estudiar.
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Inició el primer día de mi última semana y me asignaron un equipo nuevo de trabajo. Después de despertarnos y hacer nuestra actividad espiritual y conectarnos como equipo con Dios, salimos al trabajo.
Era la última calle que nos habían asignado. Ese viernes estábamos a punto de irnos a otra ciudad, las cosas habían sido transportadas y la líder me dijo: “listo, tu última calle”.
Decidido, visualicé el terreno: era una calle con unas diez casas de cada lado de la acera, todas con un aspecto de descuido y un aire de inseguridad; pero tenía además un toque de que la zona era donde encontraría personas latinas que dominaran mi lengua (el español). Sucedieron varias cosas y después de dos personas que adquirieron algunos libros y haber tenido una conversación especial con un puertorriqueño y sus trabajadores, me encontré tocando algunas puertas más.
Ya estaba cansado, y los libros anteriores habían sido los únicos del día. De repente caminé por una casa y observe que el señor iba de salida, y se introdujo en su vehículo. Hacía frío, así que el hombre prendió un cigarro y pensé: “No creo que tenga tiempo de comprar un libro”.
Pero algo me detuvo. Ese algo fue la idea de no pasar por alto a ninguna persona y que aunque no pudieran adquirir un libro, yo pudiera dejar en sus vidas un mensaje especial y orar por ellos. Regresé y le hice una presentación del material que traía y el respondió que no tenía por el momento dinero, y ahí fue cuando le dije:
-¿Puedo orar por usted?
-¿Quiéres orar por mí?, preguntó.
-Claro, es parte del trabajo misionero que realizo.
Me interrumpió. Era un hombre de Puerto Rico, robusto, tez morena y con una cara que me demostraba en pocos segundos que la vida había sido dura con él. Me interrumpió con lágrimas en sus ojos y dijo:
-Vienes a orar por mí, ¿Quién te mando a orar por mí? ¿Quién te dijo que te acercaras a mí?
-Señor, respondí; yo iba a pasar de largo pero creo firmemente que Dios me pidió que me quedara para orar por usted.
-Yo había pedido a Dios que me diera el día de hoy una señal, que me hablara, y tú…por favor, ora, dijo.
Comencé a orar, y lo tomé del hombro. Recuerdo que escuchaba los sollozos de aquel hombre de más de 40 años, con aspecto rudo, y que al momento que terminamos de orar me encontré con un “niño”, el cual después de decir amén me dijo:
-Tú eres el enviado de Dios para darme el mensaje, que Dios está presente en mi vida. Yo fui pastor, y tengo más de 8 años que dejé el evangelio, y hoy me manda Dios a su ángel, a ti, para decirme que está al cuidado de mí y que me espera para que regrese a seguir predicando.
-Solo sé que tenia un mensaje que dar hermano, y se lo di, sabia que probablemente no me comprarías pues estabas por ir al trabajo o estabas en el trabajo, pero sabía que debía orar por ti.
No hablo en esta historia de miles de pesos para mi universidad, tampoco hablo de que me encontré a un actor de cine caminando por la calle o que encontré la propuesta de trabajo de mi vida. Lo que encontré fue un motivo fuerte que refuerza mi propósito, el cual Dios me ha dado y lo he ido descubriendo cada día, conforme permito que el verdadero autor de esta historia la siga escribiendo; el Maestro, el verdadero autor de la vida, del Universo, nuestro Dios.
En la medida que lo permitas, el te ayudará a ser un instrumento potente de transformación. ¿Crees que Dios tiene algo grande para tu vida? Espera a que veas todo lo que ocurrirá cuando dejes que Él guíe y te acompañe en tu trayecto.
Por: Farit Devit

2 comments

  1. como puedo compartir en nuestra pagina esta excelente historia y excelente trabajo, felicidades!!!!

  2. Hola! Puede compartir en enlace (URL) en su página de Facebook y automáticamente deberá surgir una pequeña ventada de previsualización de la nota.

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