Él abre las puertas

Él abre las puertas 25 octubre, 20181 Comment

Él abre las puertas

¡Hola! Mi nombre es Luis Ángel Tirado Gaitán, soy originario de Tijuana, Baja California y, al igual que muchos jóvenes que estudiamos aquí en Montemorelos, tuve que comenzar colportando para así obtener los recursos necesarios y autofinanciar mi proyecto educativo.
Deseando cumplir mi sueño de ingresar a la universidad, me uní a uno de los proyectos que ofrece Emprendum, el Departamento de Colportaje Estudiantil perteneciente a la institución, y fue así como llegué a mi primer campo de colportaje en la ciudad de Monterrey. Una vez que que estuve ahí empecé a colportar casa por casa, hasta que un día me encontré con una escuela y consideré que sería una buena opción, ya que podría ofrecerle libros a profesores y padres de familia. Entré y grande fue mi sorpresa al darme cuenta que ese edificio era en realidad un centro directivo donde estaban los maestros y directores encargados de la región.
Cuando ingresé me atendió muy amablemente una maestra encargada y me preguntó qué se me ofrecía. Yo le expliqué del proyecto educativo en el que estaba y, aunque en un inicio mi intención era ofrecerle los materiales únicamente a ella, consideré que quizá me podría ayudar a tener acceso a otros lugares, así que le pregunté de esa posibilidad. Ella me comentó que le parecían muy bien los materiales que llevaba y que le interesaba mucho el programa de salud y me preguntó “¿Dónde te gustaría trabajar? ¿Primaria, secundaria o bachillerato?”
Como fue una pregunta rápida y tenía que darle respuesta en ese momento pensé en elegir un termino medio, así que le dije que prefería ir a secundarias, a lo que ella me respondió “Perfecto. Vas a ir a la Colonia Independencia y vas a preguntar por la maestra Blanca Estela, ella es la regidora de las secundarias de ahí, así que ella te puede dar acceso a todas las de esa región”.
Mi compañero de colportaje y yo no podíamos estar más contentos. Sabíamos que esa era una excelente oportunidad así que, al pasar los días, decidimos ir en busca de la maestra Blanca Estila. Precisamente nos encontrábamos viviendo en la Colonia Independencia, así que una mañana comenzamos a caminar y a preguntar por el lugar para llegar a la dirección que nos habían dado; sin embargo varias personas a las que preguntamos por esa dirección nos dijeron que era de un parque que antes había sido una escuela, lo cual nos confundió más.
Una vez que llegamos a la dirección indicada no encontramos la escuela que nos habían descrito, sino que en su lugar había un parque y unas oficinas de la Secretaría de Desarrollo Social; al ver que no había otro lugar nos pusimos a orar y decidimos entrar a esas oficinas. Una vez dentro pasamos con el guardia de seguridad y le preguntamos si se encontraba la maestra Blanca Estela, y para nuestra sorpresa nos dijo que sí. Nos hizo pasar a una oficina y entrando ahí nos atendió un nutriólogo, el cuál nos preguntó en qué nos podía apoyar y nosotros le explicamos que íbamos buscando a la maestra, a lo que él nos respondió que él era precisamente su jefe inmediato, así que podíamos decirle a él.
Comenzamos entonces a explicarle que éramos estudiantes universitarios y que llevábamos un proyecto de salud y, dado que él era nutriólogo, le interesó mucho el proyecto, así que nos hizo una carta oficio donde solicitaba a los encargados de todos los Centros Comunitarios del estado de Nuevo León que nos dieran acceso y que a su vez nos canalizaran con las distintas escuelas a su cargo. ¡Una enorme bendición! Tan solo la zona metropolitana cuenta con aproximadamente 36 Centros Comunitarios y sumados con todos los demás del estado nos daba un excelente campo de trabajo.
Fue así como estuvimos trabajando el resto del año, asistiendo a los distintos Centros Comunitarios y presentando materiales en cada escuela que nos abría las puertas y, por la gracia de Dios, pude obtener todos los recursos necesarios para dar el primer paso de mi sueño: ingresar a la universidad en la Carrera de Teología.
Yo te invito a que pongas cada sueño y aspiración en las manos de Dios, pues con su ayuda y su poder, te dará las herramientas suficientes para que logres lo que te propones. Sólo tienes que confiar plenamente y poner tu vida a su servicio.
Por: Farit Devit

One comment

  1. Excelente testimonio de Luis Ángel y eso que solo eligió un nivel. Ojalá que no abandone ese campo y hasta compartan con otros. Dios quiere hacer cosas grandes. necesitamos sus lentes para mirar con valentía y poder de Dios.

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