Salud que transforma

Salud que transforma 1 marzo, 20183 Comments

Salud que transforma

Mucho se habla de los planes académicos que la Universidad de Montemorelos ofrece, sin embargo poco se menciona uno de los aspectos más grandes que te enseñan: tener un estilo de vida saludable.
   Mi nombre es Marcela Mata, vengo de República Dominicana y tengo 38 años. Actualmente estudio el último año de la carrera de Terapia Física.
   Transcurría el año 2002 cuando en República Dominicana decidí ir al médico porque deseaba bajar de peso y me costaba mucho hacerlo, y fue mucha mi sorpresa cuando me dijeron que padecía de hipotiroidismo; una condición que disminuye la actividad funcional de la glándula tiroides y esto genera mucha fatiga, aumento de peso, depresión, problemas en el sistema nervioso y además provoca el crecimiento descontrolado de esta glándula (en mi caso estaba dos veces más grande de lo normal).
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Sin embargo, al ser tan joven, no me preocupé demasiado por ello. Durante un año tomé los medicamentos que me dieron y como no noté avances, decidí dejar el tratamiento.
Cuando llegué a la Universidad de Montemorelos en el año 2011, a mis 31 años, seguía padeciendo de hipotiroidismo y además llegué con muchos problemas de acidez y gastritis; y dado que siempre iba grave al hospital, me realizaron nueve endoscopias y múltiples tratamientos por úlceras en el estómago. Pero nada parecía funcionar.
Fue así como en el primer semestre decidí cambiar por completo mi estilo de vida y aprovechar al máximo lo que la universidad me ofrecía. Algo que me impulsó mucho fue la lectura del libro “Régimen alimenticio”, en mi materia de Estilo de Vida Saludable (materia que todos los estudiantes de esta universidad llevan por varios semestres), y decidí hacerme vegetariana. Tomar esta decisión se me hizo fácil ya que mis tres comidas diarias las tenía en el comedor y ahí proporcionan alimentos vegetarianos y veganos.
Para el año 2013 me encontraba en California, Estados Unidos, colportando para pagar mis estudios y asistí a un operativo médico donde decidí hacerme nuevamente los estudios de la tiroides. Cuando me dieron los resultados no podía creer lo que el nuevo diagnóstico decía: mi tiroides había disminuido mucho en tamaño y mis niveles de hipotiroidismo eran realmente bajos. Creí incluso que el médico me estaba mintiendo para no asustarme, pero el diagnóstico era muy real, y todo gracias a la alimentación.
Esto me impulsó aún más a seguir mejorando mi estilo de vida. Comencé a hacer ejercicio de manera constante, me continué alimentando sanamente e incluso logré bajar de peso.
 En el último análisis general y de tiroides que me hice en el Hospital La Carlota, mis niveles de hipotiroidismo fueron nulos: estaba curada y mi tiroides estaba ya en su tamaño normal.
Alabo el nombre de Dios por la segunda oportunidad que me dio, y ahora que lo veo con más claridad me doy cuenta que estaba en sus planes que yo viniera a esta universidad para que pudiera sanar. Colportando he conocido muchas personas con esta misma condición de hipotiroidismo y sé que rara vez se curan y tienen que tomar medicamentos por años. Me siento muy bendecida porque estoy sana ahora, porque pude aprender a cuidar mi salud y mi cuerpo, y porque me libré completamente de seguir padeciendo los terribles síntomas y del dolor que esta enfermedad me traía.
Actualmente me encuentro a punto de graduar y como parte de un proyecto personal dirijo un programa de radio llamado “Ora hasta que algo bueno suceda”, en el cual me gusta hablar de las grandezas de Dios e impulsar a las personas a que crean y confíen en Él plenamente. Además, uno de mis mayores proyectos personales es fundar un centro de rehabilitación y creo plenamente que Dios me seguirá bendiciendo en esta nueva etapa de mi vida también.
Por: Farit Devit

3 comments

  1. Wow, que hermosa bendición Marcela. Dios siga bendiciendo tu vida y tu salud. Ahora puedes enseñar e inspirar a otros a cambiar si estilo de vida para que gocen también de buena salud.

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