Un ateo agradecido

Un ateo agradecido 3 octubre, 20184 Comments

Un ateo agradecido

¡Hola! Mi nombre es Estefany Carrión, estudio la Licenciatura en Enseñanza del Inglés y soy originaria de Zacatecas. Siempre me han interesado mucho las actividades que involucran liderazgo y es por ello que siempre trato de poner mi vida al servicio de Dios por medio de ello. En esta ocasión, quiero relatarte una de las experiencias que me tocó vivir como dirigente y el cómo esto cambió mi perspectiva del liderazgo para siempre.
Durante años estuve trabajando como directora de Sociedad de jóvenes en mi iglesia local, en Texas, donde vivo actualmente. Estando ahí comencé a ver la necesidad de formar un ministerio de jóvenes, pues había muchos de ellos, con talentos y habilidades distintas, pero les faltaba unirse más y organizarse. Creo firmemente que fue Dios quien comenzó a mover las cosas y a colocar todo en su lugar y finalmente logramos formar el ministerio MJA (similar a la estructura de un FESJA en México).
A partir de ahí comenzamos a organizar eventos que se integraran a más jóvenes, y actividades para reafirmar nuestra espiritualidad. Debo admitir que fue un tanto complicado, pues no contábamos con los recursos para ello, sin embargo el Señor siempre nos fue guiando y poniendo todo a nuestra disposición.
El primer viernes de cada mes, en mi iglesia se acostumbraba a hacer una vigilia y en esa ocasión nos tocaba como ministerio organizarla. Víctor, que integraba nuestro grupo y que tenía una de las participaciones, me llamó para avisarme que llegaría un poco tarde, pues iba a recibir a dos amigos: una joven católica y un joven ateo. Ambos jóvenes eran viajeros y venían desde la Patagonia, Argentina, hacia Alaska, así que pasarían a descansar el fin de semana en su casa. Yo le dije que estaba bien y lo animé a que, aunque fuera tarde, asistiera con todo y sus amigos al programa.
Cuando ellos llegaron ya estábamos a la mitad del servicio y en ese preciso momento estábamos levando a cabo la actividad de oración. Se pidió a la congregación que se dividieran en grupos de tres o cuatro personas. El programa estaba planeado hasta las 12 am, pero a las 11 pm Víctor nos dijo que ellos ya se retirarían, pues estaban cansados del viaje y querían descansar. Les pedimos que nos permitieran orar por ellos antes de que se fueran, los pasamos a la plataforma principal y toda la iglesia oró, pidiendo a Dios que los protegiera y cuidara en su viaje.
Pasado el fin de semana, le pregunté a mi amigo Víctor cómo se encontraban los jóvenes viajeros que había invitado a la iglesia y él me comentó que se encontraban viajando por Nuevo México. Pasó el tiempo y como al mes nos habla el joven viajero y nos platica que tuvieron un terrible accidente en carretera, cerca de Arizona. ¡Un tráiler los había arrollado mientras conducían! Nos contó además, que ellos pudieron salvarse gracias a que lograron salir por las ventanas del auto, sin embargo nadie se explicaba cómo había sido eso, pues físicamente era imposible salir del auto con vida. Finalmente nos dijo “El Dios al que oraron esa noche, fue quien nos salvó”.
Así es, ese chico ateo, que negaba la existencia de Dios, ahora estaba reconociendo el poder de la oración y la existencia del Creador. Cuando lo escuchamos quedamos realmente impresionados y todos nos soltamos a llorar. Fue ese momento en que reflexionamos mucho acerca de cómo un pequeño servicio de oración, que a veces para nosotros pasa desapercibido o es tan común, pudo significar tanto en la vida de estos jóvenes y fue un punto decisivo para ellos.
Actualmente apoyo en el dormitorio de la universidad con las reflexiones vespertinas, en la Federación Juvenil funjo como capellana, en Líderes Juveniles como subdirectora y en mi facultad como presidenta de la Sociedad de Alumnos, y todo esto me ha permitido seguir poniendo mi vida y mis talentos al servicio de Dios y de los demás.
Yo te invito a que reflexiones en tu vida, que siempre pongas a Dios en primer lugar y que dejes que sea él quien te utilice. En ocasiones no sabemos cómo Dios nos va a utilizar y no comprendemos el cómo irá abriendo las puertas para que podamos predicarles a otros, sin embargo todo se resume muchas veces en las pequeñas, pero significativas acciones.
Por: Farit Devit

4 comments

  1. Gracias a Dios por la conversión del chico. Más material como este!! 🙂 Sería a bueno que tuvieran un plataforma en donde estudiantes puedan escribir sus propias “crónicas/experiencias” sobre temas como este. 🙂

  2. Felicidades Fanny, que el Señor te mantenga comprometida y con humildad sigas preparándote en el servicio .

  3. Dios siempre estará al control de nuestras vidas y el tocará el corazón aún de los que por un momento de su vida no creen en el así como lo hizo con Pablo que su única respuesta que el tubo fue “ Que quieres que yo haga” sigamos siendo un instrumento en la manos del Señor.

  4. Así es Erik, gracias a Dios. En relación a tu propuesta, te comento que la opción para que los alumnos compartan sus historias, existe. Hemos enviado la invitación por distintas partes de la institución, para que todo el que quiera se comunique con nosotros y le concedamos un espacio. Por asuntos de redacción deben pasar por nuestro filtro primero para asegurarnos de que el material está en óptimas condiciones para ser compartido. Las puertas están abiertas y agradecemos la participación. Aquí dejo nuestro correo para que se sientan libres de escribir noticias@um.edu.mx
    Bendiciones

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