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Finalizan construcción de un templo en Selva Lacandona

Finalizan construcción de un templo en Selva Lacandona 22 enero, 2019Leave a comment

Pasados tres años del inicio del proyecto misionero que consistía en la construcción de un templo para la comunidad adventista de la Selva Lacandona, un grupo de voluntarios de la universidad volvió al corazón de la selva en el estado de Chiapas, para concluir el proyecto y dejar en este lugar un templo que diera testimonio a los locales.

La primera etapa del proyecto, dirigido por un grupo de Jóvenes Adventistas Misioneros, dejó el templo en obra negra.

La Iglesia Betel, con una congregación de 60 miembros, contaba con un templo de madera con más de 50 años de antigüedad que requería remodelación. Para esto, contactaron a los miembros del club Jóvenes Adventistas Misioneros (JAM) de la universidad, quienes tomaron el proyecto y decidieron hacer una iglesia nueva. En esta primera etapa alcanzaron a dejar la iglesia en obra negra, con sus paredes terminadas, el cielo de lámina, y las puertas y ventanas instaladas.

Tres años después, en el 2018, el Prof. Primitivo Sánchez, director de Recursos Humanos de la universidad y quien asistió como consejero en la primera etapa del proyecto misionero, decide retomar el proyecto. En esta oportunidad, se hizo una invitación a los empleados de la institución para ir de voluntarios.

Para esta etapa de construcción se colocaron 150 metros de vitropiso, 150 metros de paflón, los vidrios de las ventanas y puertas, y se realizaron trabajos de pintura al interior y exterior del templo.

Para los trabajos especializados se contó con profesionales en el área que asistieron voluntariamente y enseñaron a quienes no conocían las técnicas, quienes en adelante aportaron en las distintas áreas.

Para los trabajos especializados se contó con voluntarios expertos en el área que instruyeron a los demás voluntarios.

“Hemos tenido la experiencia de aprender varios detalles para que el trabajo quede bien hecho y que sea realmente un testimonio en este lugar de adoración a Dios. Este es un aprendizaje, realmente no sabemos nada, y estamos haciendo las cosas lo mejor posible de acuerdo a lo que el Señor nos ha dado para usar en su causa. Agradecemos a todos los que han colaborado en este proyecto que ha sido un proyecto de fe”, comentó el C.P Eliezer Castellano, voluntario en la construcción.

Para los estudiantes y personal de la universidad que participaron tanto en la primera como en la segunda etapa de construcción, esto ha representado un reforzamiento de la misión que como institución adventista proclama.

“La misión de la universidad no solo se les inculca a los alumnos, sino que los empleados también deben dar el ejemplo. En la medida que Dios te da bendiciones, son bendiciones para compartir. Y si ese mensaje se los damos a cada egresados que sale de la institución, seguramente podremos avanzar mucho más rápido en la proclamación del evangelio”, comentó en entrevista el profesor Primitivo Sánchez.

El objetivo de la construcción de la iglesia de la Selva Lacandona, apunta a dar un testimonio a la comunidad y proveer un mejor lugar para adorar a Dios.

El nuevo templo ha entusiasmado a los miembros y dirigentes de la iglesia en esta región, quienes asistieron a la ceremonia de inauguración.

“De manera especial quiero enviar un saludo y mi reconocimiento a los estudiantes y maestros que participaron en todo el proyecto. Ha implicado dedicación y esfuerzos, y ¡qué bendición haber contado con el apoyo de ellos!. Gloria a Dios por el esfuerzo de ustedes, deseamos que Dios pueda recompensar esta dedicación”, dijo en entrevista el Ptr. Salomón García, director de Escuela Sabática y Ministerios Personales de la Unión de Chiapas.

De igual manera, el Ptr. José Henrique Blandón, director de Escuela Sabática y Ministerios Personales de la Misión de Palenque (de la Unión de Chiapas) comenta: “Un sincero agradecimiento en nombre de nuestra iglesia, por todo el esfuerzo y la labor que han prestado. Un saludo cordial a toda nuestra comunidad universitaria de la Universidad de Montemorelos, que con un corazón digno de reconocer, han dado sus esfuerzos, recursos y sobre todo sus talentos para esta gran labor”. 

La iglesia Betel es ahora un ejemplo para la comunidad.

Además de los trabajos de construcción, algunos de los voluntarios realizaron visitas misioneras a algunas familias y compartieron de sus conocimiento sobre estilo de vida saludable.

Para cubrir los gastos de esta segunda etapa que alcanzaron los 160 mil pesos, se contó con el patrocinio especial de la División Interamericana, la Unión Mexicana de Chiapas, el señor Armando Álvarez, entre otros donantes.

La iglesia Betel está terminada y ahora los feligreses tienen un lugar digno para adorar y dar testimonio a los vecinos.

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