Universidad Saludable

Universidad Saludable 6 noviembre, 2018Leave a comment

Universidad Saludable

…”La educación integral, de hábitos saludables, inicia desde nuestras universidades (a toda futura madre y padre) y debe de ser en forma transversal en todos los esfuerzos que realiza una institución de educación superior“…
La palabra “UNIVERSITAS” (de latín), es un nombre abstracto formado sobre el adjetivo UNIVERSUS-A-UM (“todo”, “entero”, “universal”). Las instituciones de educación superior profesan y practican una cosmovisión que desarrolla valores, altruismo, integralidad y el desarrollo social y económico para la creación de ciudadanos que aporten a mejor calidad de vida en su entorno.
¿Este desarrollo incluye la salud?
Imagínense el concepto de una universidad que les garantiza a todos sus alumnos egresar más saludables de lo que ingresaron.
¿Qué significaría este perfil para las empresas buscando a profesionales distinguidos para unirse a la fuerza laboral?
Seguramente, el desarrollo de competencias en un plan de estudios debe considerar que la formación de hábitos saludables debe de ser congruente con el entorno universitario donde el alumno estudia, trabaja, come, duerme, juega y vive varios años de su vida.
Más de 30 años atrás descubrimos que la salud es creada por determinantes del entorno.
“La salud es creada y vivida por las personas dentro de los entornos de su vida cotidiana; donde aprenden, trabajan, juegan y aman”[1].
Desafortunadamente, nuestro futuro se ve muy afectado con el perfil de alumnos que están ingresando a nuestras instituciones. En el año 2005 el prestigioso New England Journal of Medicine (NEJM) publicó la siguiente estadística mórbida “El aumento constante en la esperanza de vida observado en la era moderna pronto llegará a su fin y los jóvenes de hoy podrán, en promedio, vivir vidas menos saludables y posiblemente, incluso más cortas que sus padres.”[2]
Toda persona nacida del año 2000 en adelante, se encuentra en esta población en riesgo. Por primera vez en la historia moderna hemos cambiado la expectativa de vida de una manera negativa.
En nuestro país México las cifras de los jóvenes son alarmantes[3][4].
  • 1 de cada 3 son sedentarios
  • Casi el 40% sufre de obesidad o sobrepeso.
  • 75% de las mujeres (20 años o más, sufren sobrepeso y/o obesidad).
  • 6% pasa 2 horas o más frente a pantalla.
  • 14 años de edad es el promedio para iniciar con el consumo de tabaco.
  • 2 de cada 5 ya consumieron alcohol.
  • casi el 40% de las calorías que consumen son de alimento ultra-procesados y solo el 27% de los jóvenes consumen verduras cotidianamente.
Su situación socioeconómica es peor[5]:
  • El 35% de la población en México está compuesta por jóvenes.
  • El 65% de los desempleados son jóvenes.
  • Siete millones de jóvenes no estudian ni trabajan.
  • 3% vive en pobreza moderada a extrema (equivale a más de 16 millones de jóvenes)
  • El 60% de las personas encarceladas son jóvenes.
  • Más de siete millones de jóvenes participan en el narcotráfico.
Cuando uno considera que estos “futuros profesionales” también serán padres y madres de familia, las ramificaciones para sus hijos se magnifican exponencialmente. En dos estudios importantes se demostró que la obesidad infantil es, en gran parte, un producto de la salud de la madre[6] y que el ser obeso en la niñez y adolescencia te predispone a un riesgo duplicado de enfermedades del corazón[7], y un riesgo elevado de mortalidad por enfermedades crónica degenerativas. Un niño diagnosticado con diabetes(T2) tiene una sentencia de 20 años de vida menos que sus compañeros infantiles[8]. ¡Qué padre o madre quisiera quitarle 20 años de vida a uno de sus hijos!
¿Entendimos?
La educación integral, de hábitos saludables, inicia desde nuestras universidades (a toda futura madre y padre) y debe de ser en forma transversal en todos los esfuerzos que realiza una institución de educación superior.
Cuando los estudiantes abandonan el colegio debieran tener mejor salud y mejor entendimiento de las leyes de la vida que cuando ingresaron en él. La salud debe protegerse de modo tan sagrado como el carácter. (MM 101, 157)
La salud es un gran tesoro. Es el bien más precioso que puedan tener los mortales. La riqueza, los honores y el saber se compran a precio muy alto, si es con la pérdida del vigor y de la salud. Ninguna de estas cosas puede asegurar la felicidad, si falta la salud… (CM 273)
[1] Carta de Ottawa para la promoción de la salud, 1986
[2] N ENGL J MED 352;11 www.nejm.org MARCH 17, 2005
[3] SSa, INSP, CONACID, INPRF, ENCODAT 2016/2017. México; 2017
[4] Cuevas et al. Estado de nutrición escolares y adolescentes; Barquera et al. Actividad física; Rodríguez et al. Diversidad de la dieta a partir del cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos en ENSANUT MC 2016. México; 2016.
[5] CONEVAL 2016
[6] BMJ 2018;362:k2486
[7] N Engl J Med 1992; 327:1350-1355
[8] Current Opinion in Endocrinology, Diabetes &Obesity 2008, 15:123–127

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