Buenas influencias

Buenas influencias 20 abril, 2018

Buenas influencias

Esta etapa de la vida de Agustín estuvo marcada por el valor de la amistad, al relacionarse mucho con sus compañeros de cuarto, quienes eran estudiantes de Teología”.
Agustín Andrade nació el 9 de mayo de 1965 en Veracruz, estado en el que pasó su niñez y parte de su juventud. Sus padres, quienes ya eran adventistas cuando él nació, lo instruyeron siempre en el principio del temor y confianza en Dios, por lo que tuvo el privilegio de crecer rodeado de valores como la motivación, perseverancia, honradez y respeto a la gente mayor.
Cuando llegó el momento de estudiar el nivel medio, Agustín se trasladó a Montemorelos para estudiar en la Escuela Preparatoria “Ignacio Carrillo Franco”. Como para todos los que llegan de otra ciudad, esto significó una experiencia totalmente diferente, llena de nuevos aprendizajes y desafíos; en lo académico, con diversas actividades y tareas; y en lo personal, con la adaptación de vivir en una dormitorio estudiantil, con ciertas responsabilidades que promueven la limpieza, el orden y el respeto.
Esta etapa de la vida de Agustín estuvo marcada por el valor de la amistad, al relacionarse mucho con sus compañeros de cuarto, quienes eran estudiantes de Teología. Ellos lo influenciaron positivamente, dándole consejos, palabras de ánimo y conversaciones útiles que le ayudaron a sobrellevar las situaciones propias de la adolescencia. 
Él define a todas estas amistades como muy importantes para su desarrollo personal, sobre todo, para su experiencia cristiana.
Además, aún en la preparatoria, Agustín conoció a su, ahora esposa, Carmen Delgado. Fueron amigos desde el segundo año de preparatoria y él quedó impresionado por la madurez que ella poseía, la cual, la distinguía de forma especial de cualquier otra chica. La forma en que se comportaba, sus actitudes, el respeto que tenía hacia las demás personas y la alegría que transmitía, fue lo que hasta ahora, lo mantienen enamorado.
Llegado el momento, Agustín tomó dos de las decisiones más importantes de su vida: servir de forma especial a Dios a través del ministerio de ser teólogo y casarse con Carmen para formar la familia que hasta ahora son.
Andrade se siente muy bendecido por las personas que ha conocido. El ejemplo de ellos ha marcado su vida hasta ahora, por lo que está convencido de que el cristiano tiene mucha responsabilidad en reflejar a Cristo, dicho en sus palabras “no sabemos hasta qué punto nuestro testimonio impactará la vida de las personas que conocemos”.
Por: Juan Villar