Buscando mi lugar

Buscando mi lugar 4 abril, 2018
infanzon

Buscando mi lugar

“Fue difícil, fue un desafío el poder adaptarme, el poder encontrar ese lugar dentro del mundo en que vivía”
Sergio Infanzón nació un 25 de septiembre, en la Ciudad de México, en la que creció hasta los doce años. Caracterizado por un espíritu inquieto y muy activo, durante su niñez, fue expulsado en casi toda su educación primaria, pero al lograr terminar, Sergio decidió continuar su educación secundaria en lo que ahora es la Universidad de Navojoa, en Sonora.
 Al graduar de secundaria, motivado por el ejemplo de su hermano, quien recién había graduado de Ingeniero Mecánico Naval, le surgió el deseo de ir a la Escuela Marina Mercante. Lamentablemente, su hermano murió en el primer viaje como ingeniero de máquinas, hecho que cambió radicalmente los planes y lo hizo decidirse por la Universidad de Montemorelos, en donde se inscribió para la carrera de Ciencias de la Educación en el área de Físico- Matemático.
 “Fue difícil, fue un desafío el poder adaptarme, el poder encontrar ese lugar dentro del mundo en que vivía”.
Convencido de que no era lo que quería, un año después, Sergio viajó al estado de Veracruz para aplicar en el programa de Ingeniería Mecánica Naval, en el cual no fue aceptado. Frustrado, le pidió a Dios cumplir su sueño, pero eso no se concretó.
Para poder arreglar el sentido de frustración de sus planes, Sergio decide ir a Los Ángeles, California de paseo. Dos meses después regresaría para quedarse. Ese joven inquieto que trataba de buscar su lugar en el mundo, con el pasar de los años pudo ver la mano de Dios dirigiendo el plan de su vida.
“Como una montaña rusa” define Sergio su relación con Dios, por tratarse de una experiencia dinámica llena de momentos “altos y bajos”. Gracias a su fe y a que siente la compañía de Dios en todo momento, ha logrado grandes cosas, como por ejemplo, fue vicepresidente de un consejo de gobiernos con 27 ciudades en Estados Unidos.
Uno de los momentos que más han marcado la vida de Sergio, fue cuando recibió la invitación para dar el discurso de colación de grados para la generación 2014 de la Universidad de Montemorelos, hecho que le ayudó a reafirmar su sentido de misión, ya que comprendió que aún tenía mucho por hacer en el servicio a otros y a Dios, y entendió que su experiencia de la mano de Dios podía servir para ayudar a otros.
Sergio confía en los planes de Dios y está tranquilo porque el lugar que tanto buscó, Dios se lo tenía preparado desde hacía mucho tiempo.
Por: Juan Villar